Nutrir a la niñez es darle un futuro lleno de posibilidades

DONA AHORA
Donación segura y deducible de impuestos

Voy a garantizar la nutrición de niñas y niños:


$300 MXN  
Para asegurar durante 15 DÍAS alimentación nutritiva y educación nutricional de un infante.
$600 MXN  
Para asegurar durante UN MES alimentación nutritiva y educación nutricional de un infante.
$7,200 MXN 
Para apadrinar por UN AÑO a una niña o niño y salvarlos de la desnutrición.
Tu donación salva de la desnutrición a las niñas y niños de México.

Pago con tarjeta crédito/débito:
Otras formas de pago:
Número copiado
Banco: BBVA
Organismo de Nutrición Infantil, A.C.
No de cuenta: 0171197509
CLABE: 012320001711975094
Solicita tu factura al correo o comunícate al 33 3345 3180 

Doña Clemen: el alma de ONI

18 de noviembre 2025

Escrito por: Melissa Ontiveros, editado por Julieta De la Cerda, comunicación.

Esta NaviDAR y estas fechas de celebración nos recuerdan el poder que tenemos como individuos para cambiar las vidas de otros y otras. Por esto, el día de hoy queremos hablar de una persona que siempre dio todo lo que estaba a su alcance. Una mujer que convirtió el ONI en su misión de vida, que habitó nuestra Planta de Producción para estar al pie del cañón y de la cual, se cuenta, todavía se escuchan sus pasos que velan y cuidan de todos los que conformamos esta asociación: la Señora Clementina, o “Doña Clemen”, como era conocida en el Organismo de Nutrición Infantil.

Por el año de 1954, el doctor Miguel Ponce Vidaurri, el ingeniero Alberto Diez de Sollano y el doctor Salvador de la Torre se dieron cuenta que las plantas pasteurizadoras tiraban grandes cantidades de leche que las máquinas no podían procesar. Vieron la oportunidad de reutilizar este alimento en quienes más lo necesitaban: las niñas y niños de Guadalajara. Fue así como nació el Organismo de Nutrición Infantil.

Tras un año de su fundación, Diez de Sollano decidió invitar a su hermana Clementina. Ella vivía en Guanajuato, mismo lugar donde nació en 1908, pero por su profunda entrega a la responsabilidad social y el trabajo para y por los más pobres, decidió agarrar sus maletas y mudarse a Guadalajara, para comenzar a desempeñarse como la Administradora del ONI. Posteriormente se convirtió en asesora y consejera.

Clementina vivía en un departamento arriba de la Planta de Producción, lo que le permitía estar desde temprano orientando a los trabajadores: para la elaboración de las leches, la salida de las camionetas y la distribución de éstas, la llegada de Trabajo Social a los centros de atención y las labores administrativas y de estadística.

Su entrega era tal que su trabajo no se limitaba al día, pues en la tarde se dedicaba a preparar las actividades que se harían al día siguiente y posteriormente vigilaba las instalaciones durante la noche.

Toda esta energía imparable surgía desde ideales fuertemente fundamentados. Ella buscaba promover y transmitir valores en las y los trabajadores del ONI, desde una metodología de compromiso. Buscaba que no se brindara solamente un alimento, sino educación y acompañamiento a las madres y a los niños.

Dentro de su trabajo, Clementina escribió una lista de “Principios y criterios” para valorar la organización del ONI. Entre ellos, mencionaba que todas las instituciones de beneficencia debían evolucionar para actuar de manera más eficaz y eficiente. Ella creía firmemente que, para poder ayudar, las instituciones debían también acercarse a las madres y a sus hijos. Conocerles, comprenderles y empatizar con ellos y ellas.

Esta dedicación y enfoque en la mejora continua, en el año 1988 dio como fruto a la “NUTRIONI”, un alimento en polvo, que buscaba nutrir de manera integral y más eficaz que la leche que se entregaba anteriormente. Fue NUTRIONI quien vio nacer a la Onifórmula, la fórmula instantánea que hoy en día reciben nuestras y nuestros beneficiarios de ONI.

Otra de las aportaciones del compromiso y enfoque de Doña Clemen fue la revista “Para ti”, una revista donde presentaba breves artículos, juegos, adivinanzas, recetas de cocina o tutoriales de artesanía, todo adecuado a las familias beneficiarias.

Esto marcó un antes y un después en la atención a los beneficiarios del ONI, siguiendo el enfoque humanista de Clementina, quien buscaba, sobre todo, generar comunidad y espacios de convivencia y aprendizaje. Cuestión que fue un parteaguas para la creación de nuestro programa de atención educativa.

Clementina también encontró relevante la labor de documentación de la vida de las familias, para mantener una memoria histórica y poder compartirlo con la posteridad. Es gracias a ese archivo que ahora contamos con fotografías como éstas, donde se visualizan todos los años que Clementina entregó en beneficencia de las niñas y niños que más lo necesitaban.

(Da clic para ver imágenes de Clementina).

Es gracias a Clementina, y a personas como ella, que existen organizaciones como el ONI. Espacios en donde colaboradores, donantes y aliados se pueden acercar, contribuir y beneficiar a miles de niñas y niños que hoy tienen un futuro más brillante que nunca.

Fue tan imparable, que en las oficinas se dice que continúa aún el día de hoy, pues hay quienes mencionan escuchar pasos, subiendo y bajando de su departamento, trabajando hasta altas horas de la noche y recorriendo los pasillos de la planta. Su ímpetu y energía imbatible continúan impregnadas en las paredes, velando por el ONI, incluso después de su muerte.

En nuestro contexto de violencia e inestabilidad, es necesario aferrarnos a aquello que nos da sentido y conecta con las demás personas. Clementina nunca olvidó su raíz, su razón para entregar tantos años, cuerpo y alma a los más inocentes y vulnerables. Empatía como la suya es sumamente necesaria ante las crisis que atravesamos.

Y tú, ¿a qué le dedicas tus esfuerzos?

Si el futuro es incierto, dediquémonos a ayudar a aquellos que se quedan incluso después de nosotros. Si algo te mueve por dentro al pensar en las infancias más necesitadas, te invitamos a donar. Y si ya lo has hecho antes, esta NaviDAR te invitamos a hacer un donativo adicional, que nos permitirá ayudar a todavía más niñas y niños a tener un mejor futuro.

Ojalá que nuestra bondad también trascienda, así como la de Clementina, cuyos pasos y deseos de ver a nuestra organización crecer, aún hacen eco entre los pasillos del ONI.




La información también salva vidas, sigue leyendo:

¡Contáctanos por WhatsApp!